VIVIENDA CON PISCINA INTERIOR. Toledo

El efecto de la inercia térmica en una vivienda con estas necesidades siempre resulta favorable, y la utilización de la piscina como estabilizador y acumulador térmico nos pareció desde el primer momento la idea bioclimática más interesante del proyecto.

Decidimos ubicar la piscina en el centro de la vivienda, y utilizarla desde un punto de vista térmico como un gran radiador de calor en los meses fríos y de frescor en los meses cálidos. Teniendo en cuenta que la temperatura ideal de utilización de una piscina cubierta está entre los 21-26ºC, podemos considerar sus efectos beneficiosos para el balance térmico de la vivienda tanto en invierno como en verano.

El calentamiento de una vivienda con una inercia térmica elevada en un primer momento es más costoso, pero una vez se alcanzan los niveles deseados mantener la temperatura estable requiere muy poca energía. Además la inercia alta permite utilizar la energía térmica del exterior a nuestro favor. En invierno, la energía solar que captan los ventanales en las horas centrales del día se acumula en suelos, paredes y en el agua de la piscina y cuando el sol deja de hacer efecto, suelos paredes y agua devuelven a la vivienda el calor captado anteriormente. En verano sucede exactamente lo contrario, es decir que suelo, paredes y agua acumulan frescor durante la noche que irán cediendo poco a poco a la vivienda durante el día.

Para utilizar de esta forma la inercia térmica es necesario aislar los muros por su cara exterior. Así no sólo conseguimos tener la inercia en el interior de la vivienda, sino que además eliminamos los puentes térmicos en cantos de forjados y capialzados. El sistema de aislamiento consiste en 8cm. de poliestireno expandido de densidad 20 anclado a la cara exterior del muro por medio de unas espigas de polietileno y de una resina epoxídica. Sobre el poliestireno se aplica un revoco epoxídico con malla de fibra de vidrio que es el que garantiza la impermeabilización y el acabado del sistema.

/Realizada junto a Gerardo Macarrón/

Se han utilizado vidrios con cámara de aire y con tratamiento bajo emisivo diferenciado según la orientación. En la fachada Norte se han colocado vidrios con tratamiento bajo emisivo por la cara interior para evitar la transmisión de calor al exterior. En los vidrios orientados a Sur no se les ha aplicado el tratamiento bajo emisivo para facilitar la captación solar en invierno.
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Interiorismo
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Utilización del espacio
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Diseño Exterior
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